EXAMEN DE MI PADRE

EXAMEN DE MI PADRE

Editorial:
ALFAGUARA
Año de edición:
Materia
Ensayo
ISBN:
978-84-204-3142-0
Páginas:
296
Encuadernación:
Rústica
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Examen de mi padre es el libro más íntimo de Jorge Volpi, autor de En busca de Klingsor, Memorial del engaño y Las elegidas. Una memoria de su padre y, al mismo tiempo, una autopsia de México.«Mi padre murió el 2 de agosto de 2014. Él nos había contado que, cuando murió su madre, guardó un año de luto en el que jamás dejó de usar una corbata negra. Yo decidí volver mi luto literario y dediqué el 2015 a un libro que me permitiese recordarlo. A lo largo de diez meses escribí diez ensayos: atendiendo a su condición de cirujano, al inicio solo sabía que cada uno de ellos debería hacer referencia a una parte del cuerpo, así como a sus metáforas culturales y políticas.»
Jorge VolpiUn libro que desborda sabiduría, un compendio de ricas meditaciones de un autor capaz de encontrar vínculos impensables entre el saber y el sentir.Reseñas sobre el autor:
«Jorge nació brillante. [...] Como los diamantes, su solidez se impone. Así su concepto profundo de la literatura, aunado a su obsesión por el conocimiento y un incesante cuestionamiento moral, científico y racional.»
Eloy Urroz«Volpi es un autor original que ensaya nuevos registros en cada libro. Ha hecho dos novelas en verso, por ejemplo, o valiosos ensayos que se leen casi como novelas. Es uno de los más importantes mexicanos de la actualidad.»
Santiago Gamboa«Los hijos somos examinados por nuestros padres, y en mayor medida cuando el padre es médico, o profesor. Nos auscultan, nos observan, nos recetan algo. Pero hay un momento, quizá poco tiempo antes de que los padres se nos vuelvan fantasmas, en que los papeles se invierten: el que examinaba se convierte en examinado. El hijo diseca al padre y, tras el diagnóstico, quizá, lo arrincona, lo suspende, lo aplaza. En esta novela-ensayo-memoria, Jorge Volpi lleva a cabo una valiente lección de anatomía con su propio padre. Después de leerlo he vuelto al mundo más desamparado, y tal vez por lo mismo, creo, más lúcido, menos ilusionado.»
Héctor Abad Faciolince